El trágico caos vial en Oaxaca

En el caso Oaxaca, se estima en el sector salud que los accidentes viales son la cuarta causa de muerte y solo le anteceden las enfermedades cerebrovasculares y las del corazón; ello, al considerarse como una de las entidades con mayor anarquía vial.

El trazo del casco de la ciudad fue diseñado para el paso de carretas. Hasta en la década de los 70’s en que se emite el Reglamento de Tránsito en vigor, el parque vehicular no era significativo, hasta tres décadas después se contaron 184 mil 556 vehículos automotores tan solo circulando en la capital del Estado.

Desde la década de los 70’s, hasta la fecha la responsabilidad del tránsito en los dos niveles de gobierno (estatal y municipal), la mayoría de las ocasiones ha sido delegada a personas sin preparación ni conocimiento del tema, pues éstas áreas son asignadas a amigos o colaboradores políticos.

Esta indiferencia de las autoridades ha derivado en negligencia oficial, debido a los serios problemas de tránsito que como en ninguna ciudad del país se deben principalmente a la falta de conocimiento técnico y a la desidia gubernamental.

Basta citar que los accidentes viales han dejado mas muertes que todos los movimientos sociales en Oaxaca desde la revolución, pues se estima que tan solo choferes de la empresa Transporte Urbano y Suburbano Guelatao (TUSUG) provocaron 7 muertes en 2010 y el transporte suburbano, solo una, a decir del entonces supervisor de Transporte Urbano de Tránsito Municipal, Mario Soto; además que ese sistema protagonizó 134 choques, 17 atropellamientos y dejó 48 lesionados en la capital.

Aunque en Oaxaca se creo un Fideicomiso para Damnificados por el movimiento social del 2006, hasta la fecha están en el olvido las muertes provocadas por el transporte público y accidentes viales.

En términos de justicia, existe una deuda pendiente con los familiares de personas muertas, lesionadas o incapacitadas por estas razones y aunque la ley establece que el titular del vehículo será el responsable del accidente, hay impunidad para los concesionarios, menos del 1 por ciento de los casos cuentan con detenidos.

A lo largo de 40 arias, Oaxaca ha padecido de la negligencia de la autoridad de tránsito como puede notarse en las siguientes acciones:

Sobre las malas vialidades, para muchos, es una falacia que el problema con las vialidades radique exclusivamente en el exceso de velocidad, por lo que las autoridades consideran a este un elemento negativo y enemigo público, cuando en realidad la mayor parte de los accidentes se debe a fallas en las propias vialidades.

El paso por los topes de la ciudad generan gastos no previstos de hasta ocho mil pesos por automovilista afectado, aseguran mecánicos especialistas en suspensión y frenos, quienes afirman que es en la temporada de lluvias cuando reciben el mayor número de clientes por fallas en sus vehículos a causa de golpes al cruzar estos aditamentos viales.

Transporte Publico, camiones en GuadalajaraSegún los mecánicos son diversas las piezas de un vehículos que se dañan al paso constantemente los topes, algunos demasiado altos y otros consecutivos, como en el caso de los vibradores, pues los impactos repetidos desajustan las piezas del vehículo y en ocasiones pueden, incluso, requerir ser cambiadas por una nueva.

Estos especialistas estiman que solo la compra de estas piezas podría generar gastos superiores a los 5 mil pesos, dependiendo también de la cantidad que requieran ser cambiadas, a lo que se le sumaría los gastos por mano de obra que varían según el centro de servicios, pero que podría aumentar la suma a los 8 mil pesos aproximadamente.

También urbanistas han señalado que la cultura vial de un pueblo se mide por sus topes y semáforos, entre menos tenga, más desarrollada estará su red vial; no obstante en países del tercer mundo estos aditamentos sustituyen el conocimiento técnico de las autoridades.

En el marco normativo nacional se establece que es responsabilidad del Estado el mantenimiento de las vialidades; en países desarrollados, el gobierno cubre a particulares los gastos que genera el mal estado de estas.

Por otro lado, los estándares internacionales en vialidad anteponen como norma para el diseño urbano, al peatón y no al vehículo; las ciudades se planean sobre la base de Ia movilidad peatonal; hacerlo con base al flujo vehicular es violentar los derechos ciudadanos.

En el artículo 11 de la Constitución de los Estados Unidos Mexicanos se consagra la garantía de Libertad de Transito que se refiere única y exclusivamente a la Libertad de Tránsito del individuo solamente en su aspecto físico, por lo tanto la autoridad puede imponer condiciones o requisitos para la utilización de las vías de comunicación.

Establece pues este articulo el Libre Transito de personas, no obstante en el diseño urbano se da prioridad al tránsito de vehículos, poniendo en riesgo la integridad del peatón, como puede notarse a lo largo de la ciudad con la estrechez de banquetas, la instalación del comercio ambulante y el mantenimiento de inmuebles y muebles urbanos.

En 2010 el Movimiento Ciudadano de Cultura Vial (MOVIAL) ofreció al gobierno municipal un Plan de Eficiencia Vial, el cual consiste en una serie de medidas técnicas y correctivas propuestas por especialistas, proyecto que ni siquiera fue escuchado, debido a que su costo es muy bajo y no beneficia económicamente a intereses particulares.

Este Plan de Eficiencia permite dar orden a las vialidades (terminando con las dobles filas, entre otros aspectos), permite captar más recursos, evita la corrupción y retoma la autoridad.

Autoridad

Tal es la miopía oficial por atender este grave problema, que ni siquiera advierte de Ia fuga de recursos para el erario que este sector tiene debido principalmente a hechos de corrupción.

Al responsabilizarse de estas áreas a personas sin conocimiento se enrarece el ambiente del trabajo operativo de las autoridades, pues los agentes de transito deben ingresar a la caja una cantidad de infracciones a la semana, lo mismo que una comisión al supervisor o delegado, quienes a su vez, rinden cuota a los titulares.

En la realidad resulta más económico y cómodo en un accidente vial dar la “mordida” al agente que ir ante el juez calificador, pagar los arrastres, las multas por accidente y los gastos de reparación propios o de un tercero; estas prebendas representan dinero que se pierde en la misma estructura operativa.

Operativos 2

Otro hecho que raya entre la corrupción y la negligencia se refiere a la infraestructura urbana, creada en Oaxaca a partir de las ocurrencias de políticos en turno o del interés por dar la obra a alguna empresa, pero no responden a los estándares en la materia y mucho menos a la seguridad del peatón.

No es posible que la autoridad aparente la promoción del use de la bicicleta cuando en el diseño urbano no se contemplen carriles para circular con seguridad, prueba de esta simulación es que en dependencias de gobierno no se dispone de lugares para aparcar una bicicleta, por el contrario es desdeñado el ciclista.

Pese a los esfuerzos que han realizado diversas organizaciones para tapar los baches que se han originado en la capital oaxaqueña, esto ha sido imposible por la mala calidad de los materiales empleados por las empresas constructoras contratadas por el gobierno estatal o municipal.

El investigador asociado de la Cátedra Daimler en Cultura y Educación Vial de la Universidad Anahuac, Carlos Domínguez Virgen sostuvo que 88 por ciento de los accidentes viales son provocados por factores humanos del conductor y 78 por ciento son evitables, pero entre 30 y 50 por ciento de los muertos en accidentes viales son peatones.

Camellones

Un problema que atañe a los derechos humanos es que las autoridades no han creado el marco legal, ni dado seguimiento a los accidentes, especialmente tratándose de muertes o incapacidades que dejan a familias completas en el desamparo, además de violentarse el principio universal del derecho a la vida, consagrado en la Carta Magna.

¿Cómo es posible que cada vez que la autoridad dice que pondrá orden vial realice operativos que van de solicitar la documentación hasta el use del cinturón de seguridad? Cuando circulan patrullas sin placas, algunas son mostrencas y los patrulleros JAMAS usan dicho cinturón, como tampoco lo procuran en el transporte publico, especialmente en taxis foráneos y moto-taxis.

Aunque es un sector que se ha visto afectado por la actividad política en el estado, sobre todo en la capital, también se han sumado a esas formas de protesta al sitiar en dos ocasiones la ciudad, demostrando la debilidad de la autoridad para aplicar las normas de toda concesión. La designación de una empresaria como funcionaria de primer nivel, fue una demostración del poder de ese grupo empresarial al pisotear la ley, mofarse de la autoridad y contravenir los derechos ciudadanos.

En varias partes del país, especialmente en Oaxaca, el vehículo se ha convertido en un objeto de status social, de reconocimiento, perdiendo su esencia de transporte, lo que ha provocado que las autoridades incluso discriminen en la impartición de justicia.

Un estudio realizado por la Universidad Anahuac en coordinación con la empresa automotriz Daimler reveló que el 96 por ciento del consumo de vehículos en México corresponde a los mexicanos ubicados en los cinco deciles con mayor ingreso, mientras que las víctimas son principalmente peatones, de los cinco deciles con menores ingresos en el país.

Lo anterior refleja la fuerte promoción comercial para la adquisición de vehículos en nuestro país, cuando el estandar internacional recomienda la movilidad urbana que es reducir el flujo vehicular y aumentar los sistemas colectivos de transporte.

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En Oaxaca, la Libertad de Tránsito no se acata, pues los propietarios de inmuebles, especialmente los dueños de entradas de vehículos consideran como suyas la banqueta y el espacio de estacionamiento frontal sin pagar un solo peso a la autoridad y ejerciendo acciones ilegales como las amenazas de daños a los autos que ocupen ese cajón, amenazas que generalmente cumplen, además de aquellos que apartan con objetos el lugar.

Aunado a lo anterior, un claro acto de negligencia de la autoridad se ejemplifica en las constantes marchas, plantones y bloqueos que se registran en la capital del Estado, muchas de las cuales se anuncian con días de anticipación y sin embargo no se advierte a la ciudadanía ni se buscan vías alternas, la autoridad permite que se formen cuellos de botella con los consabidos efectos.

Coincidimos en que la Educación vial debe estar enfocada a las nuevas generaciones, sin embargo la autoridad se limita a esta promoción, olvidando las tareas preventivas, debido a que las correctivas son mas lucrativas, aún cuando se ha demostrado la necesidad de contar con una Escuela de Capacitación y Formación Vial en el Estado que certifique a conductores particulares y del transporte público. En Oaxaca basta pagar los derechos para obtener una licencia de manejo.

Indudablemente, la negociación de concesiones es la fuente demostrada de corrupción, pero la decidia y el tráfico de influencias para dar seguimiento a los accidentes que provocan muertes o daños considerables, integran la parte que más afecta a la sociedad.

Seguridad Vial México

No solo la muerte o lesiones de personas, ni los daños materiales, la anarquía vial tiene efectos colaterales en toda la población, especialmente influye en el animo colectivo.

La falta de aplicación de la norma y la nula educación vial originan cotidianamente conflictos en la calle; ya sea por un acto de impericia, imprudencia o prepotencia y que rebasan a la autoridad, además de las confrontaciones personales, esta la anarquía vial repercute en un stress colectivo.

La desincronización del sistema semafórico, especialmente en horas pico, provoca además de actitudes antisociales como pasarse los rojos, cruzar corriendo en los amarillos o emplear el claxon para apurar a los autos de adelante, no solo afecta la salud pública, sino que por la mala sincronía al tenerse que detener en cada esquina se contamina más, implicando nuevamente un acto de negligencia oficial.

En Oaxaca, cualquier vecino puede de la noche a la mañana poner un tope en su calle; no obstante, además de los daños mecánicos ya senalados, el constante paso en estos aditamentos viales puede provocar lesiones oseas; violentando la constitución.

Una realidad en las calles del Estado es que la autoridad ha ido perdiendo la legalidad y seguridad jurídica en el transporte en general, provocando serias violaciones a los Derechos Humanos ante los desordenes que esta situación provoca a la comuna, como es el trastorno psicoemocional de las personas (peatón-usuario).

La investigadora de la Facultad de Ciencia de la Conducta de la Universidad Autónoma del Estado de México (UAEM), Yolanda Rocha, aseguró que “alrededor del ocho por ciento de los mexiquenses que sufren de estrés y ansiedad a causa del transito vehicular, pueden desarrollar cierto grado de neurosis”.

Además de la pérdida de tiempo y productividad, contaminación ambiental y afectaciones a la salud, el mayor daño que la anarquía vial ha provocado en Oaxaca, es acentuar más las diferencias sociales, pol{iticas y civiles que se han dado desde el movimiento del 2006, cuando la tarea es rehacer el tejido social a partir de una mejor convivencia vial.

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